¿Considerarías justo que te robasen tus ideas?
Creo que la mayoría de nosotros estaremos de acuerdo en que la respuesta a esta interrogante es “no”, pues claro a nadie que le quitasen sus ideas, frases u obras y que más encima la persona que lo haya hecho se beneficie y lucre de ellas. Es por esto que considero una buena medida que la ley 17.336 de PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE beneficie a todos los ciudadanos de nuestra sociedad, los cuales se vean afectados por algún motivo o razón y así los proteja y resguarde en su manera de pensar o de hacer; esto se dará siempre y cuando dichas actitudes sean patentadas, esto quiere decir que, la gente que pueda acceder al amparo de esta ley es la que simplemente tenga la posibilidad de cancelar cierta cantidad de dinero, para que al momento de que otras personas utilicen y al mismo tiempo usufructúen de algún pensamiento o idea ya patentado sin el consentimiento de su autor, tenga que pagar alguna multa o sanción, con lo que de este modo beneficiará a la persona afectada; pero al fin de cuentas esta ley no protege en el fondo a personas de status social normal, ya que serán pocas las que van a estar utilizando dinero para proteger su intelecto, ya que, siempre van a priorizar otras cosas, a diferencia claro de algunos empresarios u otras personas que si tengan las facultades para patentar lo que quieran, lo que causa que solo ciertas personas se auxilien de este beneficio, el que supongo fue creado para todos y de este modo no está cumpliendo con su intención primaria, produciendo así otra diferencia más en la sociedad. Además la falta de información o poco conocimiento de este tema incita a que las personas de tipo común en nuestra sociedad, cometa delitos que por la poca información que se maneja se consideren actitudes normales, sin saber que son delitos los cuales a su vez también son sancionados al igual que todos los otros. Ejemplo de esto son los famosos casos de “piratería” de materiales tales como películas, libros, música o de software existentes en nuestro país, los cuales tienen gran demanda, puesto que ciertos productos se pueden adquirir con mayor facilidad y a menor costo que sus ejemplares originales, lo que conlleva a que estas personas sean enjuiciadas de la misma manera que a un ladrón o un asesino, en lo que puntualmente estoy en desacuerdo, porque si bien es cierto se está cometiendo un delito las formas de castigos deberían ser distintos, lo que incitaría a que la ley sea cambiada, porque aún no siendo mala la medida de intentar proteger la propiedad intelectual y al mismo tiempo la integridad de las personas, las represalias del cómo se protejan deberían cambiar, para evitar situaciones un tanto extremas ya ocurridas en nuestro país, como fue ese caso del hombre que estaba cumpliendo una pena en la cárcel por vender películas pirateadas junto a diversos delincuentes y que hace poco tiempo atrás ese penitenciario sufrió un incendio lo que causó la muerte de este hombre o para que también se solucionen problemas tan trascendentales como lo es el impuesto del libro que existe en nuestro país, problemática que lleva años sin ser atendida y provoca que exista menos interés por la adquisición de buenos libros lo que también contribuye con el poco desarrollo a la tendencia que poca gente tiene que es el leer y además como si fuera poco contribuye con delitos como la piratería.
Camila, me parece correcta tu publicación, pero ten cuidado al momento de redactarla en el blog, de no "comerte" palabras como por ejemplo en el principio del artículo cuando hablas de que a nadie le gustaría que le quitasen sus ideas.
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